Historia

Magis es, ante todo, una historia familiar, una historia de pasión por el diseño y ganas de arriesgarse. Todo empezó en 1976, cuando Eugenio Perazza, un empresario con visión de futuro, decidió apostar por el diseño desde Motta di Livenza, que en ese momento era un pueblito agrícola en la región del Véneto.

Su idea era clara y ambiciosa: promover la producción industrial a gran escala mediante la experimentación continua con nuevos lenguajes, tecnologías y materiales para ofrecer algo «más» que lo habitual, tal y como sugiere el nombre Magis, que en latín significa «más».

No fueron años fáciles, pero Perazza nunca dejó de creer en su sueño. La pasión impulsó la marca, que poco a poco rompió con la tradición local: el convencionalismo y el escepticismo dieron paso a la nueva perspectiva de Magis.

“L’esprit Magis”

Magis aceleró su expansión internacional con un objetivo claro y preciso: redefinir los horizontes del diseño a través de la innovación y la experimentación.

«Somos una fábrica de artistas porque sabemos cómo utilizar el coraje, la intuición y la creatividad».

Las colaboraciones con Andries Van Onck y Marc Berthier marcaron un importante punto de inflexión para la empresa. A estas colaboraciones les siguieron otras con jóvenes talentos del diseño, y así comenzó una larga serie de éxitos.

En 1994 llegó Bottle, el botellero apilable diseñado por Jasper Morrison: un icono que ganó premios internacionales y entró en las colecciones permanentes de museos como el MoMA de Nueva York y el Victoria & Albert Museum de Londres.

En 1996, Barbara Minetto y Alberto Perazza se incorporaron a la empresa, ampliando aún más la visión de la marca.

Al año siguiente se lanzó Bombo, de Stefano Giovannoni, el taburete regulable en altura destinado a convertirse en un auténtico icono de estilo, pero también en uno de los productos de diseño más imitados de la historia.

Magis entró en el nuevo siglo con una revolución tecnológica: se lanzó Air-Chair, diseñada por Jasper Morrison, la primera silla monocasco de polipropileno moldeada mediante tecnología de moldeo por aire. En 2003, le tocó el turno a Chair_One, de Konstantin Grcic, otra silla que revolucionó el mundo del diseño, esta vez utilizando la tecnología de fundición a presión aplicada al aluminio.

«Somos personas con la cabeza en las nubes y las manos ocupadas experimentando».

La experimentación nunca se detiene. Magis no se limita a innovar en materiales, sino que explora nuevas combinaciones, recupera técnicas tradicionales y promueve la cultura de lo «bien hecho», típica del mejor diseño italiano.

En 2004, Magis entró en el mundo de los niños. El abuelo Eugenio quería regalarle a su nieta Anna una mesa adecuada, pero no encontraba ninguna que le gustara, así que decidió diseñar toda una línea de muebles que fueran prácticos, pero que también tuvieran un valor educativo. Esto llevó a la creación de Me Too, la primera colección de muebles de diseño vista a través de los ojos de los niños, que permite a los más pequeños experimentar con su creatividad de una manera sencilla y divertida, como con Puppy, el perro abstracto diseñado por Eero Aarnio, que rápidamente se convirtió en un icono del diseño infantil que también encanta a los adultos.

En 2010, Magis se trasladó a su nueva sede en Torre di Mosto: más de 98 000 metros cuadrados dedicados a la logística, el montaje, las oficinas y una gran sala de exposiciones.

Un año más tarde, se sucedieron otros dos éxitos: Magis reeditó la famosa Proust de Mendini, símbolo del rediseño, en una versión para exteriores fabricada en polietileno, y ganó su segundo Compasso d’Oro con la silla Steelwood (el primero lo obtuvo en 2008 con Trioli, de Eero Arnio), al que se sumarían otros cuatro: en 2014 por Spun, en 2020 el Compasso d’Oro Lifetime Achievement Award a Eugenio Perazza, en 2022 por Plato y en 2024 por Costume, además de numerosos premios internacionales.

Magis siempre mira hacia el futuro y la sostenibilidad. Este compromiso concreto se traduce en productos diseñados para durar en el tiempo, como Bell Chair de Konstantin Grcic (2020), el sofá modular Costume de Stefan Diez (2021), fabricado con polipropileno reciclado obtenido de residuos de producción y reciclable, y la silla RE Air-Chair y la silla con brazos RE Air-Armchair (2023), fabricados con plástico 100 % postconsumo derivado del reciclaje de envases alimentarios polilaminados y desechables.

Desde 2016, Magis está dirigida por Alberto Perazza y es ahora una empresa internacional, presente en hogares, espacios públicos, proyectos contract y colecciones permanentes de los museos más importantes del mundo.

Una voz creativa, libre y curiosa que sigue mirando hacia el futuro y soñando con nuevos horizontes en el diseño.